jueves, 30 de marzo de 2017

De crucero por el Adriático: Mljet-Korcula

Parque Nacional de Mljet e isla de Korcula





Martes 30 de junio

Aún estábamos durmiendo cuando arrancaron los motores del barco para poner rumbo a la isla de Mljet. El desayuno fue a las 8.00h y poco después de las 9.00h estábamos atracando en el puerto de Pomena y cogiendo las bicis para entrar al Parque Nacional Mljet. Y menos mal que era pronto y que el sol aún no cascaba mucho porque el camino hasta la entrada del parque, aunque corto, era bastante empinado.

La isla de Mljet está cubierta de bosque en el 70% de su superficie y tiene una población aproximada de 1.000 personas. Fue declarada Parque Nacional en los años 60. Además del bosque, la isla se compone de dos lagos de agua salada, Veliko Jezero (gran lago) y su hermano pequeño Malo Jezer, conectados por un estrecho canal al mar. En el mayor de ellos hay una pequeña isla con un monasterio franciscano. El agua de estos dos lagos es salada debido a un desastre ecológico cometido por los propios monjes en la época medieval, que excavaron unos canales hasta la costa para facilitar su acceso. A raíz de estas obras, el agua del Adriático inundó ambos lagos dejando a la isla sin sus dos grandes depósitos de agua dulce.

Llegamos a la entrada del parque algo antes de las 10.00h, justo a tiempo para subirnos al ferry que nos llevaría hasta la isla que hay dentro del propio lago con el monasterio franciscano. Después de dar un paseo caminando para ver esta mini islita, volvimos al ferry que nos llevó de vuelta a Pristaniste. Teníamos hasta las 13.30h para recorrer el parque por nuestra cuenta.




La mejor manera de recorrer la isla de Mljet es en bicicleta (hay varios sitios para alquilarlas) y disfrutar del paisaje, del sol y de la brisa. El recorrido alrededor de los lagos es sencillo y llano, y tendrá unos 10 km en total. En un punto del recorrido hay que cruzar en taxi-boat para cambiar a la otra orilla, así que tocó subir las bicis a la lancha y sentarnos a disfrutar de la mini-travesía. Ya en la nueva orilla decidimos parar a darnos un chapuzón en las aguas azul turquesa del lago Veliko, y aunque según parece la temperatura de los lagos de agua salada está siempre un par de grados por encima de la temperatura del mar, en realidad el agua estaba bastante fresca... 





Continuamos hasta el final de la ruta y llegamos al punto de partida donde estaba esperándonos Dario para guiarnos de vuelta al barco por un atajo de grava y con alguna cuestecilla más que fina... Llegamos al barco para comer y mientras zarpamos hacia la isla de Korcula. Durante el trayecto de unas 4h, nos dio tiempo a echarnos una siestecilla al sol en la cubierta superior y quien quiso también pudo darse un chapuzón durante el rato que atracamos en medio del mar.



Hacia las 17.30h llegamos a Korcula. Hoy teníamos la cena por nuestra cuenta, así que aprovechamos para dar una vuelta por la ciudad que coincidía que estaba celebrando el carnaval de "mitad de año", por lo que había un ambiente muy festivo y pudimos ver incluso el desfile de disfraces.




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Cenamos en una terraza al lado del mar, en la calle principal de Korcula y después fuimos a tomar unos cócteles (nada buenos, la verdad) a un bar muy chulo que estaba en lo alto de una torre a la que había que subir por una escalera de madera súper empinada y estrecha.





Después nos acercamos hasta la plaza principal donde había una banda tocando canciones en croata, y un poco más allá, tenían una especie de disco-móvil y un montón de gente cantando y bailando música más internacional. A las 24.00h tiraron fuegos artificiales que nosotros ya vimos desde la cubierta de nuestro barco.








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